
Un hombre decide ampliar sus gustos culinarios y empieza por ir a un restaurante japonés después del trabajo. Se sienta y viene el mozo.
-”¿Qué platos me recomienda?” le pregunta al japonés.
-”Le lecomiendo “lata al limón”
-”Bueno, tráigamela.”
El japonés le sirve la “lata al limón” y el hombre disfruta de su plato, pensando que es lo mas exquisito que ha probado.ContentÃsimo vuelve al otro dÃa con un amigo y piden lo mismo. El sábado de noche vuelve al restaurante con su esposa y ambos piden la “lata al limón”. A la semana siguiente va el su esposa y unos amigos, y se sientan en la mesa, cuando viene el mozo y el hombre le pide que traiga lo de siempre para cuatro personas. Pero el japonés le dice:
-”No va a podel sel, hoy no hacemos lata al limón polque la lata está teniendo latitas.”


