
Estaban dos señoras ya viejitas y amargadas.Entonces una le dice a otra:
- Ay vecina, me da mucha pena que mi gallina haya destrozado su jardÃn.
- No se preocupe, dice la otra, porque mi perro acaba de comerse su gallina.
- Menos mal, dice la primera, porque mi coche acaba de matar a su perro.
Votos del chiste:

